Las alas de las hormigas

Geoingenieria 2014 “El cielo sobre Berlín”

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No os podéis perder este artículo que nuestros amigos de Guardacielos, Skyguards y Terra SOS-tenible han realizado, donde narran su experiencia en la cumbre de “Ingeniería climática” celebrada este mes de Juilo del 2014 en Berlín. Mi más profunda admiración por el trabajo que realizan.

Ingenieros del clima en Berlín: “golpe de estado a la democracia global”

Desde Guardacielos / Skyguards / Terra SOS-tenible

La última pretensión de los pseudo científicos del siglo XXI -que desde hace décadas se han dedicado a manipular los sistemas climáticos terrestres en nombre del interés común- es la legitimidad de la decisión, frente a una clase política incapaz de posicionarse al respecto, ignorando totalmente a la ciudadanía.

El 18 de julio de 2014 tuvo lugar en Berlín una conferencia de cuatro días sobre “Ingeniería climática” a la que entre los más de 300 participantes de 40 países se encontraban muchos de los geoingenieros de la cada vez más cuestionable comunidad científica internacional, cada vez más al servicio de multinacionales de todo orden y del sector militar.

El ente organizador era el recién creado IASS (2012), que a juzgar por sus patrocinadores ha encontrado un nicho al sol del cambio climático. Este organismo se ha dado el objetivo de promover el necesario diálogo entre la clase científica y la sociedad civil en temas de ingeniería climática. Objetivo que no podrá cumplir, si mantiene la actual proporción de 90 a 10, siendo generosos.

El público era variado, desde personas en sus sesenta a jóvenes en su veintena. Las universidades más prestigiosas del mundo habían enviado a sus investigadores más veteranos y a sus mejores promesas. El evento prometía. Si bien no dejaba de ser un ejemplo claro de que el debate de un tema tan trascendental seguía teniendo lugar exclusivamente a nivel científico y académico, sin que trascendiese a la sociedad. Su falta de repercusión en los medios de comunicación muestra hasta qué punto se controla su divulgación por miedo a que la opinión pública ponga fin al desatino de cuatro necios poderosos, los mismos de siempre.

Cada jornada estaba distribuida en 4 bloques y cada uno de ellos versaba sobre al menos cuatro temas distintos con cuatro ponencias por tema mínimo, de manera que necesariamente uno tenía que sacrificar doce opciones si quería escuchar todas ellas. Los títulos son de interés para aquéllos que por razón de su cargo, no pueden seguir ignorando por más tiempo lo que está ocurriendo y su gravedad en términos de seguridad y salud pública, como políticos, sindicatos agrarios, jueces, médicos, docentes, periodistas, etc.

Entre los tópicos caben citar los siguientes: (a) La Pasada Década en la Investigación de la Ingeniería Climática. (b) La Política Climática en la Encrucijada: ¿es la ingeniería climática un giro de tuerca en la práctica o una herramienta en la caja de herramientas? (c) Explorando las Políticas de la Ingeniería Climática: derecho internacional para la regulación de la ingeniería climática. (d) Innovación responsable e ingeniería climática. (e) Riesgos y conflictos potenciales de la ingeniería climática. (f) Ingeniería climática y el significado de naturaleza. (g) Sociedad civil y geoingeniería: ¿quién emplaza a quién? (h) De la geoingeniería a la geo-armamentización: la dimensión de seguridad en la ingeniería climática. (i) Nuevas técnicas de Gestión de la Radiación Solar: desde la dilución de cirros al abrillantamiento del cielo marino. (j) Geoingeniería Climática y el Papel potencial del Régimen de los Derechos Humanos. (k) La Gobernanza de la Ingeniería global: ¿es el IPCC el lugar adecuado para ello? (l) Ingeniería Climática e Ingeniería Humana: retos de cambios sociales y tecnológicos en el Antropoceno. (m) El Control Internacional de la Ingeniería Climática y de la Investigación. (n) Leyes locales y responsabilidades globales: la aplicación de leyes nacionales y locales para regular la ingeniería climática y la determinación de responsabilidades por su impacto. (ñ) Presentando Teoría y Evidencias de los Actuales Programas de Fumigación Atmosférica con Aerosoles. (Presentación de Grupos de la Sociedad Civil en Sesión Libre)

SESIÓN DE APERTURA Y LECCIONES MAGISTRALES (Mark Lawrence)

La sesión de apertura fue brillantemente presentada por el Director de Investigación del IASS, Mark Lawrence, quien insistió desde el inicio en la necesidad de distinguir entre ingeniería climática y geoingeniería. No obstante, los mismos científicos no parecen haberse puesto de acuerdo en la semántica puesto que a lo largo de los cuatro días utilizaron indistintamente los dos términos para explicar la manipulación deliberada del clima a escala global con el fin de paliar el calentamiento terrestre causado por el hombre debido al uso de energías fósiles que producen gases de efecto invernadero como el CO2. Resolviendo la inconsistencia con afirmaciones como que en el futuro no se hablaría de geoingeniería sino de técnicas y tecnologías específicas.

En esta sesión de apertura no pudo faltar la presencia de políticos alemanes, quienes dieron muestras de ser grandes maestros en eso de nadar y guardar la ropa. Manifestaron que la idea de desarrollar una herramienta de modificación climática para cerrarla en un armario, por si acaso no podemos controlar las emisiones de CO2, que es la hipótesis oficial, no es alentadora dados los riesgos que implica, ya que siempre existirá la “tentación” de su uso por alguien (señores políticos alemanes, hace décadas que se están aplicando, ¡despierten!) Si bien algunos ponentes fueron críticos con la geoingeniería insistiendo, en lo que llaman mitigación, (reducción de las emisiones y captura de CO2) consideran que hay que proseguir con la “investigación…”; otros más tajantes propusieron eliminar todas las fuentes energéticas de CO2 eliminando así la necesidad de tener que aplicar la geoingeniería, abogando por la eliminación de la energía nuclear.

Tampoco podía faltar en esta sesión la voz de Estados Unidos en la persona de Jane C.S. Long cuya larga lista de distinciones desmerece totalmente su intervención resumida en que ella no retira de la mesa ni la energía nuclear, ni el fracking ni la geoingeniería, rematando su personal opinión con el eufemismo: “eso sí, hay que hacer las cosas ¡”con respeto por la tierra”! (otra que nos toma por imbéciles) Pocas veces se han escuchado contradicciones tan clamorosas en una misma frase.

Una de las intervenciones más clarividentes la hizo el Presidente y fundador del IASS, Klaus Töpfer, ex-político alemán de relieve y ex-alto cargo en Naciones Unidas, quien vaticinó el fin de la democracia parlamentaria debido a que las multinacionales tienen tanto poder que las decisiones clave para la sociedad ya no se toman en los Parlamentos Nacionales. Así no tendría sentido pagar a un montón de políticos por un trabajo ineficaz ya que terminan legislando muy por detrás de lo que se mueve el mercado sin que sus leyes sirvan para nada. Otra de sus perlas es que el sistema gasta miles de millones en diseñar las palabras y el debate público porque quien controla el léxico controla el tópico. Ambas afirmaciones son de gran relevancia en el tema de la geoingeniería.

Es obvio que las decisiones en este tema no se toman en sede parlamentaria y que los políticos europeos, en lo que nos atañe, prefieren practicar el principio mafioso de la “omertá” o ley del silencio, haciendo dejación de funciones y eludiendo su responsabilidad frente a la ciudadanía, negando que la manipulación climática exista y desacreditando públicamente a quien públicamente lo denuncia. Y es obvio también que ha habido una poderosa estrategia para dirigir el lenguaje, induciendo el uso términos exóticos que nadie entiende, con el fin de controlar el tópico e impedir el debate público para preventivamente impedir toda acción reacción social y consecuentemente el control parlamentario del tema. Es la pescadilla que se muerde la cola. El resultado en la práctica ha supuesto perder una década, al menos, en términos de divulgación, para que la sociedad pudiera organizar su defensa. Tiempo que necesitaron los manipuladores del clima para consolidar sus pretensiones y organizar la “gobernanza” de sus actividades delictivas fuera de todo marco legal, nacional e internacional.

CIENTÍFICOS SOCIALES, CIENTÍFICOS FÍSICOS Y SOCIEDAD CIVIL

Desde el inicio de las jornadas, se apreciaron claramente dos grupos de científicos, los físicos y los sociales. Entre los primeros estaban aquéllos que desde hace décadas trabajan en fórmulas de control climático, – en su origen desarrolladas como arma de uso militar prohibidas por el Convenio ENMOD de Naciones Unidas en 1977 por su poder devastador – pero que insisten en que nunca se pondrán en práctica por el riesgo potencial que suponen para el planeta, negando que se hayan experimentado en la práctica. Y aquéllos que insisten en que es urgente pasar a la práctica sin más dilaciones debido al cambio climático y a que las medidas de mitigación no funcionan. Nombres como Alan Robock, Ken Caldeira y Clive Hamilton pretendían dar altura a un debate nulo en el que por la mayor parte el sentido común y la responsabilidad social eran más una pose mal simulada que una realidad.

En suma, los dos grupos coinciden en que la cosa no pasa de teorías, hipótesis y simulaciones matemáticas por ordenador. Pero a los unos no les importa gastar tiempo y dinero, público y privado, en desarrollar tecnologías que según ellos nunca se emplearán dada su peligrosidad. Y a los otros tampoco les importa que no habiéndose supuestamente experimentado en la práctica, se pongan en marcha tecnologías de manipulación climática de las que ignoran las consecuencias puesto que la atmósfera no es un laboratorio cerrado en el que se controlan todas las variables. Los dos grupos de científicos quedaron en evidencia cuando un biólogo de Pakistán les preguntó si habían investigado el impacto de estas tecnologías para la vida en el planeta y para las personas. El silencio fue la respuesta más aterradora que cabía esperar.

Por su parte los científicos sociales lanzaron una verdadera ofensiva para constituirse en intermediarios entre la sociedad civil y los científicos físicos, algo que no parece gustar demasiado a estos últimos que ven amenazada su hegemonía sobre el tema y que afirman no necesitar intermediarios. Los científicos sociales a su vez presentan estudios sobre un debate público inexistente con muestras de ¡15 personas! utilizando fórmulas de marketing y cuya fiabilidad cuestionan desde Guardacielos y Skyguards abiertamente. Ya que el debate público no existe y el resultado de su trabajo se concreta en la elaboración de perfiles sociales que sin duda serán bien utilizados por los promotores de la geoingeniería para estudiar la mejor forma de acabar con la resistencia social a este tipo de actividades.

Algunos cerebros de la Universidad de Oxford tras sus famosos “Cinco Principios de Oxford” llegaron incluso a proponer la firma del “manifiesto de Berlín” para actuar en nombre de la sociedad civil dada la urgencia de la situación y la falta de tiempo para abrir un debate público. En resumidas cuentas, todo por el pueblo pero sin el pueblo. Uno se pregunta qué harían los unos y los otros en la vida si no estuvieran mamando de la gocha del cambio climático.

GOBERNANZA DE LA GEOINGENIERÍA

En cuanto al tema de la gobernanza de la manipulación climática, a pesar de que se considera importante controlar la tecnología por tener su aplicación un impacto transfronterizo, se reivindica la aplicación del Protocolo de Londres que prevé la libertad de investigación… Y se llega a la conclusión de que cuantos más países se pongan de acuerdo más legitimidad tendrán las acciones de geoingeniería, pero vista la dificultad de llegar a consensos amplios se propone pasar a la acción incluso con un grupo reducido de países. Es decir, los países que llevan años en el mismo saco experimentando a cielo abierto. En consecuencia, entre amigos, se ve más probable la modificación de los actuales tratados que la elaboración de un nuevo tratado.

ALGUNOS REPRESENTANTES DE LA SOCIEDAD CIVIL

Los representantes de la sociedad civil invitados como ponentes fueron contados: Third World Network, Grupo ETC, RALLT, y Biofuelwatch. La ausencia en este debate de grupos tradicionalmente valedores del medio ambiente como Greenpeace y Ecologistas en Acción pesaba como una losa. Algún día deberán explicar las razones de su convergencia con el lado oportunista del cambio climático más cerca de los intereses políticos, militares e industriales que de la sociedad. Se entiende que fuera de ese bloque no hay financiación posible pero uno debe tener las prioridades claras cuando se dedica a temas tan importantes como la defensa del medio ambiente por su impacto en la salud pública. Es alarmante que prefieran perder miles de apoyos en el mundo por esta su escandalosa falta de implicación en los temas de la geoingeniería.

Biofuelwatch alertó de que se está persistiendo en el conveniente error de hacer creer que el biofuel no genera CO2 y denuncia que se le están privando a las gentes de los países pobres de tierras de cultivo necesarias para su supervivencia por este tipo de prácticas y experimentos como el biochar. Los demás relataron experimentos en Filipinas, Canadá y Galápagos (Ecuador) de geoingeniería marina, por parte de empresas australianas, conocida como fertilización de los océanos con óxido de hierro entre otros, cuyo fin sería la alteración de la química marina para que absorba el carbono atmosférico. A raíz de este hecho incalificable Ecuador inició una campaña internacional para impedir este tipo de experimentos en sus mares y modificó su Carta Magna para incluir en ella los Derechos de la Tierra. A pesar de ello las imágenes satélite les mostraron que los experimentos continuaron.

Estas prácticas a pesar de estar prohibidas por el Protocolo de Londres se llevan a cabo en nombre de la investigación permitida por el mismo Protocolo. Y se resaltó el hecho de que las empresas de países ricos escogen países pobres para realizar sus experimentos aún teniendo ellos la posibilidad de realizarlos en sus países de origen. Las asociaciones coinciden en que estos experimentos se llevaron a cabo sin el conocimiento ni el consentimiento de gobiernos y población. Pero a pesar de este precedente ninguna de ellas habló de la geoingeniería atmosférica como la Gestión de la Radiación Solar o la dispersión de óxidos metálicos en la atmósfera y troposfera que está teniendo lugar a nivel global porque ¡no creen que esto pueda suceder! Así pues de no haber sido por un pequeño grupo de activistas contra la geoingeniería, llegados del Reino Unido, Austria y España, el evento habría concluido sin pena ni gloria pareciéndose más a una reunión entre clubes de futbol que a un debate serio sobre un tema global de extrema gravedad. En ese grupo estaban representadas las plataformas cívicas Guardacielos y Skyguards cuyas intervenciones en defensa de la sociedad civil marcaron la diferencia en muchas sesiones.

LOS GRUPOS OPOSITORES SE ENFRENTA A LOS GEOINGENIEROS

Que la sociedad civil no necesita intermediarios para hablar con los científicos lo dejó patente la Portavoz de las citadas plataformas a lo largo del evento, y más específicamente cuando un físico inglés inició su intervención en una mesa redonda afirmando que ellos tenían la legitimidad de la decisión en este tema porque estaban pagados con fondos públicos. Josefina Fraile le respondió que en realidad estaban siendo pagados sobre todo con fondos corporativos y que esa era razón suficiente para desconfiar de ellos. Que estamos en una democracia y que en una democracia la legitimidad la tienen los ciudadanos que eligen a sus representantes mediante procesos electorales. Que esos representantes tienen hoy día la misma nula credibilidad que los científicos al servicio de los mismos intereses y que niegan que esto exista y se esté llevando a cabo. Que cuando este debate sobre la geoingeniería salga del mundo académico y llegue a la opinión pública, la sociedad civil se opondrá a semejante despropósito pidiendo responsabilidades legales a todos ellos. Que la ciencia debe estar al servicio de la sociedad y no de las corporaciones. Y que no se puede seguir, a estas alturas, con patrones de comunicación de arriba abajo para “educar” a la sociedad cuando lo que se pretende es adoctrinarla. Que los científicos tienen que preguntarle a la sociedad qué mundo quieren para ellos y sus hijos y que en base a ello deben basar sus investigaciones.

El lobby de la urgencia de la “intervención en abierto” se dejaba sentir en todas las sesiones, con la misma insistencia y persistencia que el lobby nuclear, no en vano comparten raíces, objetivos y recursos. El profesor Mojib Latif fue la voz sensata y clara del mundo académico. Amigo de pocas palabras, pero certeras como dardos en el blanco de la diana, dijo que la geoingeniería era una propuesta peligrosa con una duración limitada en el tiempo y que podíamos y debíamos olvidarnos de ella. Afirmó que dicha propuesta no dejaba de ser un parche de 25 años para combatir los síntomas de una enfermedad ya que no combatía la enfermedad. Si el problema es el CO2 en un lapso de 20 años la sociedad puede pasar a un modo de producción y consumo distinto, con tecnologías y energías renovables, haciendo innecesario manipular el sistema climático natural con los riesgos que conlleva para la supervivencia del planeta.

LOS ACTIVISTAS CONTRA LA GEOINGENIERÍA LOGRAN ESPACIO FUERA DEL PROGRAMA PARA EXPONER SUS PREOCUPACIONES

El equilibrio de fuerzas era desproporcionado pero los seis activistas contra la geoingeniería en el evento quisimos contrarrestar el poderoso lobby de los promotores proponiendo a la organización que se nos facilitara un espacio en el que celebrar una sesión para exponer otros puntos de vista, a lo que se accedió sin problemas.

Con el título de Teoría y Evidencias de los Actuales Programas de Fumigación Atmosférica con Aerosoles se pretendía exponer la preocupación de la sociedad frente a hechos consumados como la fumigación de sus cielos por aviones sin identificar y mostrar las evidencias de ello, contrariamente a lo expuesto por la ponente Susanne Dröge quien afirmó que la Unión Europea desgraciadamente no se posicionaba en el tema de la geoingeniería.

En esta sesión imprevista se sacó a colación un tema tabú en cada una de las sesiones. La inversión de la ley causa efecto y el hecho de que la geoingeniería haya pasado de ser un experimento de simulación matemática por ordenador a ser un experimento real en el laboratorio abierto de la tierra provocando el cambio climático por intereses varios del entramado político-militar-industrial. Y todo ello, sin conocimiento ni consentimiento de la ciudadanía, al margen de todo marco legal, y en el desprecio más absoluto del principio de precaución, varias veces citado en las sesiones.

Dada la nula publicidad de la sesión y el horario (se hizo durante la comida) la afluencia de público fue reducida pero aún así se contabilizaron16 personas, casi el doble que en otras sesiones oficiales. Entre los asistentes estaba el Sr. Caldeira que abandonó la sala tras unos minutos de escucha.

Tras las espontáneas pero bien traídas intervenciones de los participantes del Reino Unido, la portavoz de Guardacielos y Skyguards expuso la iniciativa que llevó a cabo ante el Parlamento Europeo para exponer ante la máxima autoridad democrática en la Unión Europea las preocupaciones de la sociedad civil sobre este grave asunto, los días 8 y 9 de Abril de 2013, tras la cual se presentó una petición formal para la investigación independiente de los hechos expuestos que ha sido admitida a trámite.

También se informó de que en esta línea, el gobierno regional del condado de Shasta, en Redding, California, aprobó una moción por unanimidad presentada por la sociedad civil contra la geoingeniería para que igualmente se investiguen sus denuncias. En la audiencia multitudinaria en la que Skyguards tuvo el honor de estar, participaron como expertos testimoniales, expilotos y metereólogos militares, biólogos, médicos, agricultores, enfermos “colaterales”, etc. Se finalizó la intervención con alusión al Manifiesto contra la geoingeniería presentado por Skyguards. Como dato anecdótico las 200 chapas que se dejaron en la mesa de documentación diciendo no a la geoingeniería fueron bien recibidas, incluso los geoingenieros se las llevaron de recuerdo.

ALGUNOS DE LOS MEJORES Y PEORES COMENTARIOS DE LOS PARTICIPANTES

Las sesiones, con demasiados ponentes en intervenciones de 10 minutos en muchos casos, no propiciaban el debate por falta de tiempo, sino más bien un rosario de afirmaciones procedentes de los cuatro campos de juego que se habían perfilado a lo largo de los cuatro días. Se incluyen algunas de las más llamativas:

La agenda detrás de la geoingeniería no tiene nada que ver con la ciencia. Tiene que ver con asuntos políticos y financieros. (participante de Africa)

No podemos tomar decisiones basadas en modelaciones matemáticas por ordenador. (Abogado americano)

Se gastan miles de millones en diseñar las palabras y el debate público, porque quien controla las palabras controla el tópico. (Klaus Töpfer, ex-político alemán)

Se está presionando para pasar a la acción con el fin de salvar vidas y propiedades… pero nunca se toman buenas decisiones bajo presión, miedo o la desesperación.

Solo los países ricos hablan de geoingeniería, blancos, ricos y tecno obsesionados.

¿Se ha tenido en cuenta la opinión de las religiones del mundo en la elaboración de estas políticas? (sin respuesta) – Tuvimos la oportunidad de hablar con este científico americano sobre la inmunidad de los científicos frente a la responsabilidad social de sus investigaciones. Parecen situarse en un limbo legal en el que tienen licencia para destruir la vida misma sin que nada les ocurra y nadie les cuestione. Y le planteamos la creación de un tribunal internacional de seguimiento de la ciencia con competencias para juzgar a científicos que trabajan en proyectos que a todas luces constituyen crímenes contra la humanidad. Algo con lo que estuvo de acuerdo.

También hubo una larga sarta de afirmaciones, como poco preocupantes. Una de ellas fue la propuesta de considerar la geoingeniería como un derecho humano. Y otra, la de un futurólogo ¡consejero de gobiernos e instituciones! que afirmó que nosotros no somos tan peligrosos para el planeta como el planeta lo es para nosotros. Y que éste ha emergido de las peores situaciones. No importa lo que le hagamos, siempre sobrevivirá… – Todo comentario sería superfluo.

VALORACIÓN DEL EVENTO

Este evento cojeaba demasiado del lado oficialista del cambio climático, partiendo de tesis consolidadas que nadie puso en duda. Consideramos que es muy difícil organizar algo semejante atendiendo a las distintas ópticas de un tema tan complejo pero habría sido deseable la presencia de científicos que disintiesen de las tesis oficiales sobre cambio climático y que son marginados en el seno del Panel Intergubernamental contra el Cambio Climático de Naciones Unidas (IPCC). Los científicos presentes no explicaron cómo se pasó del tópico del calentamiento global al de cambio climático ni por qué. No hubo científicos climáticos que explicaran las terribles consecuencias de intervenir en los sistemas climáticos del planeta. No hubo científicos solares que explicasen a la audiencia que es el sol el que determina el clima del planeta y no el CO2.

En consecuencia controlar el sol es controlar el clima. Quizás eso explique por qué en los esquemas de geoingeniería prevalece la propuesta de gestión de la radiación solar y no la reducción del CO2 antropogénico. No hubo ninguna ponencia que explicara con cifras al apoyo el desarrollo de la industria del cambio climático, quienes se benefician y quienes no, del gigantesco presupuesto global. Nadie habló de las múltiples empresas que ofrecen servicios de modificación climática en el mundo, ni cómo han llegado a ofrecer esos servicios finales al mercado si no ha habido fases experimentales de ingeniería climática en el mundo. Tampoco hubo nadie que centrara su atención en los ganadores y los perdedores de la implantación de las tecnologías de control climático. Y por último hubiera sido deseable que se hubiera dado el espacio que merece la investigación militar sobre técnicas de manipulación climática desde hace más de 60 años, sus pruebas en la práctica y su impacto en el sistema climático. Solo un ponente hizo alusión a Popeye, Gromet y Argus. Nadie aludió a un informe clave en 1996 de las Fuerzas Aéreas Americanas “Poseyendo el Clima para 2025”.

Desde el punto de vista logístico hubiera sido deseable tener una pasarela más reducida de ponentes, más espacio de debate y una distribución secuencial de las ponencias y no paralela, de forma que nadie se perdiese ninguna intervención sobre un tema tan importante. Sobraron las ponencias de estilo y la presencia de ciertos personajes futurólogos.

Globalmente ha sido un buen evento con espacio para la mejora en el futuro. Cabiendo destacar la calidad general de los moderadores de las sesiones que hicieron muy bien su trabajo llegando incluso a pedir respeto por las opiniones divergentes cuando fue necesario. El servicio de atención al participante y de catering del Hotel Scandic fue excelente.

La valoración global del evento para nosotros ha sido muy positiva. Nos ha permitido reivindicar el espacio que nos corresponde como sociedad civil y que había sido usurpado por los científicos sociales de universidades que tradicionalmente llevan décadas trabajando en fórmulas de manipulación climática. Y nos ha permitido hablar directamente con los geoingenieros para decirles en persona lo que pensamos y esperamos de ellos.

Desde Guardacielos / Skyguards / Terra SOS-tenible agradecemos al IASS la organización de ese evento porque la sociedad civil ha salido reforzada de él. Igualmente agradecemos su apoyo a nuestros socios colaboradores por haber hecho posible nuestra presencia en él. Josefina Fraile Martín / Portavoz de Guardacielos / Skyguards

Guardacielos y Skyguards son dos plataformas ciudadanas contra la geoingeniería, y proyectos relacionados: fumigaciones clandestinas aéreas y HAARP. Estas plataformas con amplia representación internacional han sido creadas por la Asociación Terra SOStenible para actuar a nivel global generando puentes de unión entre otras asociaciones del mundo hispanohablante y anglófono, con el fin de cohesionar la lucha contra la geoingeniería a nivel social, científico, político y judicial.

Terra SOS-tenible, Asociación española de ámbito nacional Registro Nº 170352, tiene el apoyo de científicos nacionales e internacionales: físicos, químicos, biólogos, agrónomos, metereólogos, geólogos, médicos, ingenieros aeronáuticos, investigadores, activistas medioambientales etc. Y también de organizaciones de agricultores.

Fuente del artículo:

http://www.eldiadezamora.es/index.php/component/content/article/1-noticias/19041-ingenieros-del-clima-en-berlin-golpe-de-estado-a-la-democracia-global

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