Las alas de las hormigas

Nuestro veneno cuotidiano

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La periodista francesa Marie-Monique Robin decidió, hace algunos años, indagar en el mundo de la industria agroalimentaria y fitosanitaria. Tras dirigir el documental El mundo según Monsanto en el año 2007, su nuevo trabajo: Nuestro veneno cotidiano, partió de una premisa estadística irrefutable: la incidencia del cáncer en las sociedades industrializadas se ha duplicado en los últimos años. Dos años de investigaciones por Asia, Norteamérica y Europa, testimonios de expertos, multitud de informes de miembros de agencias de regulación alimentaria y estudios científicos avalan este nuevo trabajo en el que la periodista sostiene que miles de moléculas químicas han invadido nuestra alimentación desde la Segunda Guerra Mundial y que sólo un diez por ciento de ellas han sido estudiadas seriamente. Además analiza algunas de las posibles causas de este fenómeno, relacionadas con la alimentación, uso indiscriminado y generalizado de productos fitosanitarios en la etapa del cultivo, introducción de aditivos químicos durante la elaboración de los alimentos, proliferación de los envases de plástico y otros muchos casos, hasta llegar, en cada uno de ellos, a una conclusión demoledora: que el modelo Monsanto estudiado en el primer documental, es aplicable a la práctica totalidad de la industria vinculada a la producción y venta de alimentos. Un modelo en virtud del cual dicha industria enmascara sistemáticamente la toxicidad de sus productos y actúa a modo de gigantesco lobby para conseguir que las autoridades sanitarias certifiquen como “seguras” gran cantidad de sustancias que, según las investigaciones realizadas por laboratorios independientes, deberían ser excluidas inmediatamente del proceso de producción alimentaria. En conclusión, el ser humano está siendo envenenado en cientos de formas diferentes y este envenenamiento no sucede de forma accidental, se sabe. La Srta. Marie-Monique Robin no es sólo una aguafiestas que trata de amargar nuestra artificial y empaquetada comida, le preocupa la verdad acerca de lo que comemos porque es hija de campesinos de Gourgé, un pueblo cercano a Poitiers (Francia) y tiene también tres hijas a las que no quiere envenenar. La autora sostiene en sus libros y en sus charlas que estamos realmente dormidos y no queremos ver las dimensiones e implicaciones del envenenamiento de nuestra alimentación, tanto en términos de pérdida de salud como de control del mundo. Ninguna de sus afirmaciones son gratuitas o carecen de documentación seria.

 Carlos Martín “Las alas de las hormigas” – 2013
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