Las alas de las hormigas

La invasión de las semillas asesinas

transgenicos

Manipular genéticamente una semilla puede parecerte algo positivo, con muchas posibilidades, pero lo cierto es que la liberación de una mutación genética en la naturaleza puede llevar a consecuencias impredecibles. Es el equivalente a liberar a mamíferos en entornos distintos a aquellos que les son propios, con la salvedad de que los transgénicos salieron de un laboratario y su formación no es natural. Existen evidencias que demuestran como algunos transgénicos programados para producir su propio pesticida provocaron resistencia en otras malas hierbas de su entorno, lo que obligaría en un futuro a emplear pesticidas cada vez más poderosos. Ya se documentó la asimilación de un gen transgénico resistente a la canola por parte de una planta silvestre de la mostaza y también sabemos que en pocos años el gusano del algodón se hizo inmune a los transgénicos. En ambos casos pueden surgir superplagas o superinsectos difíciles de ser controlados con los pesticidas existentes y que pueden resultar muy violentos para el medio natural. De hecho, todos hemos notado una mayor virulencia en la picadura de los mosquitos durante las últimas décadas. Pero si una semilla transgénica puede resultar especialmente dañina es la que lleva en su interior la tecnología Terminator, anteriormente mencionada, que destruye el material reproductivo de las semillas y las convierte en estériles, obligando al agricultor a comprar nuevas semillas todos los años. Vientos, lluvias, pájaros, abejas e insectos han acarreado polen de transgénicos hacia campos aledaños y plantas silvestres, debilitando biológicamente a regiones enteras. Se calculó que se requeriría una zona de protección natural de cinco kilómetros alrededor de un campo sembrado con transgénicos, con el fin de evitar cualquier contaminación, pero posteriormente la Environmental Protection Agency (EPA) aumentó en un 50% la zona de seguridad biológica. El mayor riesgo se presenta, sin duda alguna, en las zonas tropicales, caracterizadas por su amplia biodiversidad en flora y fauna. Por ello, Brasil prohibió cualquier manejo de semillas transgénicas en Moto Grosso. Desgraciadamente, el contrabando desde Argentina y Chile podría anular los esfuerzos brasileños en favor de la regulación de potenciales riesgos.

 Carlos Martín “Las alas de las hormigas” – 2013
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