Las alas de las hormigas

El VIH, un virus fantasma

vih

La afirmación de que un retrovirus llamado VIH provoca una enfermedad bautizada como SIDA no ha sido científicamente demostrada jamás. Es más, ni siquiera ha sido aislado tal virus. Los test de SIDA que se hacen en toda África son un absoluto fraude con el que se está diagnosticando la enfermedad a millones de personas que tienen otras dolencias, como la malaria o la tuberculosis, causadas por las carencias y hambrunas del tercer mundo. Incluso personas con enfermedades como la lepra han dado positivo en estos fraudulentos sistemas de detección. El fraude de los tests de SIDA es tal que dependiendo del país donde resida, una persona sana podrá dar positivo o no en función de los arbitrarios criterios utilizados. Para más vergüenza, los ridículos tests han llegado a dar positivo en ratones, perros o tribus indígenas del Amazonas que se encuentran totalmente aisladas del resto del mundo. Muchas de las personas que han muerto supuestamente de SIDA murieron realmente por fallo hepático, provocado por los efectos de los fármacos que les fueron suministrados. Durante mucho tiempo, los medios de comunicación nos han aterrorizado con la terrible epidemia venida del continente negro que avanza inexorablemente hacia nosotros, pero realmente ¿hay una epidemia de SIDA en África?. Ninguna enfermedad infecciosa es misógina o racista; ninguna afecta al 50% de las mujeres en África y sólo al 10% en otro continente. Este dato oficial, por sí mismo, plantea serias dudas sobre la hipótesis de que el SIDA que se diagnostica en África y en occidente sean la misma enfermedad. La explicación de esta diferencia epidemiológica y biológicamente impresentable es muy sencilla: los criterios de definición, que son la clave para entender el SIDA, son distintos en los países por desarrollar y los desarrollados. Para demostrar la existencia de un virus es obligatorio cumplir con los siguientes cuatro requisitos: PRIMER REQUISITO: Presentar cuatro fotografías; una del virus en el interior de células, otra del virus aislado, otra de las diferentes proteínas de la envoltura del virus separadas según su tamaño y por último la fotografía del ácido nucleico del virus. SEGUNDO REQUISITO: Secuenciar y caracterizar las proteínas y el ácido nucleico. TERCER REQUISITO: Realizar los experimentos de control. CUARTO REQUISITO: Publicar en revistas científicas las condiciones técnicas del trabajo y los resultados obtenidos. El pretendido virus VIH no ha cumplido ninguno de estos cuatro requisitos. El año 1996, la revista especializada en SIDA “Continuum” estableció un premio de 1.000 Libras a quien mostrara alguna prueba científica de que el VIH había sido aislado siguiendo las reglas de aislamiento de retrovirus discutidas en el Instituto Pasteur en 1973. Peter Duesberg afirmó en 1996 que la identificación del virus se había probado con un método distinto pero el Grupo de Perth pudo rebatir la investigación de Duesberg y el premio aún no ha sido concedido. En abril de 2002 Alex Russel aumentó la cuantía del premio a 10.000 libras y la prueba científica sigue sin aparecer. Cientos de científicos de prestigio internacional han denunciado ya esta gigantesca y criminal estafa contra la humanidad, negando que el SIDA sea causado por un virus. Afirman que no es una enfermedad transmisible y ni siquiera infecciosa. Entre los denunciantes hay tres Premios Nobel de Bioquímica y Biología molecular: Bárbara McClintock, de Cold Spring Harbor, (Nobel por el descubrimiento de los genes saltarines), Walter Gilbert, de Boston (Nobel por la secuenciación rápida del ADN) y Kary Mullis, de San Diego (Nobel por la PCR o reacción en cadena polimerasa).

 Carlos Martín “Las alas de las hormigas” – 2013

Permitidme recomendaros la visualización de este fantástico documental: “La gran mentira del SIDA”

A %d blogueros les gusta esto: