Las alas de las hormigas

Eugenesia

vacunas

La selección artificial de seres humanos o “eugenesia” fue sugerida en épocas muy antiguas, al menos desde Platón, pero su versión moderna fue formulada por vez primera por Sir Francis Galton en 1865 recurriendo al entonces reciente trabajo de su primo Charles Darwin. Desde sus inicios, la “eugenesia” (término derivado del griego “bien nacido” o “buena reproducción”) fue apoyada por destacados pensadores, incluyendo a Alexander Graham Bell, George Bernard Shaw y Winston Churchill. Históricamente ha sido usada como justificación para las discriminaciones coercitivas y las violaciones de los derechos humanos promovidas por el Estado, como la esterilización forzosa de personas con defectos genéticos, el asesinato institucional por ejemplo de homosexuales y en algunos casos el genocidio de razas y culturas consideradas inferiores. Los EEUU fueron el primer país en emprender programas de esterilización forzosa con propósitos eugenésicos. Bajo leyes estatales se esterilizaba a retrasados, enfermos mentales, sordos, ciegos, epilépticos y personas con deformidades físicas. Los esclavos amerindios y las mujeres afro-americanas fueron esterilizados contra su voluntad en muchos estados, a menudo sin su consentimiento mientras estaban hospitilizados por otras razones, por ejemplo para dar a luz. Algunas esterilizaciones también tuvieron lugar en las prisiones y otras instituciones penales fijando como objetivo la lucha contra la criminalidad pero fueron una minoría relativa. Durante décadas la eugenesia fue una disciplina académica en muchos institutos y universidades estadounidenses pero su reputación científica se vino abajo en los años 1930, época en la que Ernst Rüdin empezó a incorporar la retórica eugenésica a las políticas raciales de la Alemania Nazi. El programa de esterilización más amplio del siglo XX tuvo lugar bajo el régimen del Tercer Reich. Uno de los primeros actos de Adolf Hitler después de conseguir el control total sobre el estado alemán fue aprobar la “Ley para la prevención de descendencia con enfermedades hereditarias” (Gesetz zur Verhütung erbkranken Nachwuchses) en julio de 1933. La ley fue firmada por el mismo Hitler y más de 200 cortes eugenésicas fueron creadas específicamente como resultado de esa ley. Al final de la Segunda Guerra Mundial más de 400.000 individuos habían sido esterilizados bajo el auspicio de la ley alemana, la mayoría de ellos durante los primeros cuatro años después de haber sido promulgada. Cuando se trajo a colación el tema de las esterilizaciones forzosas en los Juicios de Nuremberg después de la guerra, muchos nazis defendieron sus acciones alegando que su inspiración surgió de los EEUU …

… A día de hoy, la opinión pública es mayoritariamente contraria al uso de políticas eugenésicas, pero cada día es más evidente que las grandes multinacionales químicas y farmacéuticas pueden estar llevándolas a cabo.

 Carlos Martín “Las alas de las hormigas” – 2013
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