Las alas de las hormigas

¿Quién maneja los fogones?

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Si introduces un sapo en un recipiente de agua hirviendo, saltará inmediatamente para ponerse a salvo, pero si el recipiente contiene agua fría y lo calientas de forma progresiva, el sapo permanecerá dentro hasta morir. El ser humano no es diferente a ese sapo. Para imponerle una medida inaceptable basta con ocultársela, aplicándola de forma gradual en años consecutivos. Chomsky se refería a esto como “Estrategia de la Graduación”. Mediante este procedimiento se han impuesto condiciones socioeconómicas que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez, y sigue sucediendo. Debes saber que la precariedad económica a la que se enfrenta el mundo en la actualidad no es accidental, es premeditada y está siendo impuesta de una forma tan sutil que sus ciudadanos no detectan la subida de la temperatura del agua ni sospechan de quienes manejan hábilmente los fogones. Una economía sana dirigida por gobernantes honestos disfrutaría de unas condiciones de vida óptimas, desconocidas hasta el momento. En esa economía no existiría la pobreza ni el hambre, el respeto estaría presente en todas las relaciones y el insostenible y destructivo “trabajo conspirativo para el enriquecimiento de algunos” se sustituiría por un sostenible e inspirador “trabajo por el bien común”. Si la humanidad aún no lo vive así es, en gran parte, debido a la parasitación a que ha sido expuesta durante siglos por un escaso grupo de poderosas familias de escasa conciencia, altamente influenciadas por la fisicalidad. Si logramos despertar del engaño al que éstas pocas personas nos ha sometido a lo largo de los tiempos, tendremos una oportunidad de saltar hacia la libertad. ¿Deseas saber quién nos ha arrojado al recipiente y cuáles son sus intenciones? Haz lo que cualquier periodista haría, sigue el dinero. Al hacerlo escalarás una pirámide. En la base de esta estructura miles de millones de ciudadanos trabajan por un salario cada vez menos digno. La capacidad productiva de estos miles de millones de trabajadores se dividirá y clasificará en diferentes economías, dependiendo del país al que pertenezcan. Estas economías estarán controladas y dirigidas por sus gobiernos, que dispondrán de una capacidad económica mayor o menor, dependiendo de la fuerza productiva del país. ¿Y quien posee más capacidad económica que los gobiernos? Las grandes corporaciones comerciales. Podríamos pensar que ellas son las que gobiernan el mundo (corporatocracia) pero éstas dependen del dinero del que son nutridas por los grandes bancos, que a su vez obedecen a los “Bancos Centrales” de carácter privado. Los accionistas privados que se esconden tras estos monstruos financieros son los que ocupan el extremo final de la pirámide económica. Son los que manejan los fogones.

Carlos Martín “Las alas de las hormigas” – 2013 
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